Ya está la edición número 18 de Insumisas

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lunes, 23 de julio de 2012

Revolucionando nuestra Sexualidad

Por Eglims Peñuela

Muchas veces, al escuchar «educación sexual» lo primero en venirse a nuestras cabezas son temas como: el embarazo precoz, la anticoncepción, las enfermedades de transmisión sexual, etc. Si bien esos temas constituyen una problemática importante de afrontar, es preocupante que se encierre la sexualidad sólo en ello, en ciertos patrones que sólo nos limitan y condenan. Y al mismo tiempo es inaceptable que esto ocurra adentro de las organizaciones revolucionarias, pues son ellas mismas las que tienen el deber de luchar y acabar con estos estereotipos.
Empecemos por analizar un aspecto fundamental para poder desarmar todos estos patrones que nos han impuesto: las profundas diferencias entre sexualidad y reproducción. Desde muy pequeños, el sistema capitalista-patriarcal se ha encargado de hacernos creer que la manera correcta y «normal» de ejercer nuestra sexualidad es encerrándola en la reproducción. Por ejemplo, aceptando sólo las parejas heterosexuales, limitando las relaciones sexuales al coito vaginal, rechazando la masturbación y prohibiendo la libre elección de las mujeres de interrumpir embarazos no deseados, entre otras.

viernes, 20 de julio de 2012

Sobre la necesidad de organizar el Movimiento de Mujeres de la Revolución Bolivariana

Por: Eglims Peñuela

Las feministas-marxistas, las que creemos que la Emancipación de la Mujer la alcanzaremos mediante de la construcción de una sociedad sin clases y sin géneros, debemos estar en constante revisión de lo que estamos haciendo para avanzar en la organización de un Movimiento de Mujeres Revolucionarias que incluya a la mayoría de las mujeres de los sectores populares.
Debemos cuestionarnos si los esfuerzos que estamos destinando en nuestra lucha son los más habilidosos para alcanzar la concientización de nuevas compañeras, y que así se sumen a la lucha. Encerrarnos en pocas reivindicaciones que, aunque urgentes e importantes, son muy polémicas para una sociedad aún alienada por el capitalismo y el catolicismo como es la venezolana, termina desgastando nuestras fuerzas y alejándonos de buenas estrategias para nuestra organización desde las bases.

domingo, 15 de julio de 2012

Sobre la hegemonía cultural del capitalismo patriarcal

Por: Eglims Peñuela
Los medios de comunicación son, para el sistema capitalista patriarcal, una herramienta para lograr la aceptación de un orden que conserve los intereses de la clase dominante. La base para la construcción de la aceptación del orden capitalista patriarcal es la difusión de valores morales que rijan la sociedad. Cada persona, sin darse cuenta, se convierte en vigilante y controlador del cumplimiento de cada uno de los valores morales necesarios para el mantenimiento del sistema. Una de las estrategias utilizadas para que no cuestionemos el funcionamiento de la sociedad es hacernos creer que siempre ha existido de la misma manera, y que si algo en él está fallando la solución es volver a tiempos pasados. Pero no es así, durante la historia de la humanidad los valores morales que rigen el orden social han respondido siempre a los sistemas económicos establecidos. Por lo tanto, no es ésta una condición irreversible.
La dominación de la mujer no ha existido siempre, como pretenden hacernos ver, por ello no es natural[i]. Para su mantenimiento, los medios de comunicación y las religiones son las principales herramientas utilizadas por el sistema capitalista patriarcal. Responde esto también a un interés económico, el de la reproducción gratuita de la mano de obra por parte de las mujeres. Los medios de comunicación, en todas sus presentaciones, asignan siempre la realización del trabajo doméstico a las mujeres. En consecuencia, no es el machismo, ni las relaciones patriarcales, un problema cultural. Por el contrario, la cultura patriarcal es el resultado de los sistemas económicos que históricamente se han beneficiado de la dominación de la mujer. No es posible, entonces, la transformación cultural sin la transformación económica, como el feminismo burgués pretende hacernos creer. El problema de la dominación de la mujer no es superable con campañas mediáticas, para que éstas puedan ayudar se hace imprescindible la socialización del trabajo doméstico.  

jueves, 12 de julio de 2012

¿Por qué socializar el trabajo doméstico?

Por: Susana Gómez Ruiz


En el capitalismo las mujeres trabajamos tanto fuera, como dentro de casa, con jornadas diarias de 14 o más horas, la mayoría no remuneradas. Cuando trabajamos fuera de casa a cambio de un salario, somos explotadas por el capital de forma más brutal que nuestros compañeros, ya que cobramos en promedio 30% menos por igual trabajo. Cuando trabajamos en casa, realizando eso que llaman trabajo doméstico, o de forma más cínica «nuestras labores», el sistema capitalista patriarcal nos echa sobre la espalda una «sobrejornada» de cuatro o seis horas diarias. Durante estas horas contribuimos a la reproducción de la mercancía más importante para el capitalismo, la fuerza de trabajo, y el capital se apropia de ese trabajo sin pagarnos nada.

Como feministas socialistas creemos que para combatir esta doble explotación, además de socializar la propiedad y la gestión de los grandes medios de producción, hay que avanzar en la socialización del trabajo doméstico.

Socializar el trabajo doméstico significa «sacarlo de casa», realizarlo en colectivo, convertirlo en industria social. Implica que esas mismas actividades que cada mujer realiza de forma individual, recluida, sin medios técnicos y que suponen sobrejornadas excesivas que consumen su energía y su vida, sean asumidas por el conjunto de la sociedad. Significa racionalizarlo y convertirlo en una industria socialista que incorpore todos los avances técnicos y científicos y aproveche los progresos que suponen la planificación colectiva y la gestión socialista y, en la que hombres y mujeres puedan trabajar con plenos derechos sociales y laborales.

miércoles, 11 de julio de 2012

Las areperas socialistas...hacia la socialización del trabajo doméstico

Por: Eglimar Melero
Las Feministas Socialistas creemos en la socialización del trabajo domestico, por ello apostamos por la industrialización de todo lo que hacemos de forma individual y aislada cada una de nosotras en nuestros hogares. Quien mejor que nosotras para impulsar nuestra propia emancipación, si es que somos precisamente las que tenemos la carga casi exclusiva y obligatoria de preparar las comidas, lavar la ropa, cuidar de los niñ@s, ancian@s o enferm@s, limpiar la casa, etc. Y todas estas actividades nos requieren de tiempo y energía productiva que a todas nos la arrebata sistemáticamente y de forma hasta cíclica este sistema capitalista.

Sólo pensemos un momento ¿Cuántas horas diarias o a la semana gastamos haciendo la comida o lavando ropa? Y si somos mujeres que trabajamos fuera de casa (porque cuando estamos en casa también estamos trabajando) tampoco estamos exentas de la «obligación» y nos sometemos a hazañas poco valoradas como por ejemplo levantarnos más de madrugada para dejar todo listo antes de salir a nuestro lugar de trabajo.

lunes, 2 de julio de 2012

POR UNA EDUCACIÓN SOCIALISTA QUE ELIMINE EL PATRIARCADO

Por: Susana Gómez Ruiz

Una educación socialista debe luchar contra todas las formas en las que se manifiestan las relaciones de opresión. Y sin duda, una relación de dominación que se manifiesta a través de formas indiscutibles de violencia, es la relación patriarcal, la relación de opresión hacia la mujer. Sin embargo, a pesar de ser esta relación de poder tan constante, tan difundida y tan agresiva, hasta ahora no ha tenido demasiada relevancia en la agenda de lucha del sector educativo.

Esto llama la atención, ya que la mayoría del personal del sistema educativo son mujeres que han sufrido y continúan sufriendo en  carne propia relaciones de dominación y opresión específicas por ser mujeres. Y digo en carne propia, porque la opresión contra la mujer se ha justificado tradicionalmente por las diferencias corporales que tenemos los hombres y las mujeres y se ha materializado entre otras cosas en el uso de la violencia, del desprecio y el abuso hacia el cuerpo de la mujer...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Embarazos no deseados: Problema de Salud Pública

Por: Eglims Peñuela

La lucha por la emancipación de la Mujer, sin duda alguna, se debe dar junto a la lucha socialista, y la liberación de la mujer, como construcción revolucionaria, se va obteniendo a través de las conquistas que vamos realizando en la búsqueda de este objetivo. Luchar y conseguir estas reivindicaciones básicas, forma parte de esos requisitos obligatorios en la edificación de esa sociedad de iguales que tanto soñamos. Dentro de esos derechos y esas reivindicaciones tan básicas como necesarias se encuentra el pleno derecho que tiene la mujer a decidir sobre su cuerpo, su salud sexual y su reproducción, el derecho a una buena educación sexual que la libere y libere a la sociedad, el derecho al acceso libre y gratuito a métodos anticonceptivos –como parte de su derecho a la salud–, y el derecho al aborto libre, seguro y gratuito, como reflejo del poder de decisión que tiene sobre su cuerpo y su vida.